Es tarde el lunes por la noche, y en la casa hay una calma de muerte.... Salem está de pie en la habitación principal, observando el cuerpo dormido de Sarah. Hay alguien en su cama, haciéndola retorcerse de fiebre. "David no volverá a verla nunca", pensó Salem para sí "porque soy invisible....¡soy quien te va a destruir!". Salem abre su mano, el "polvo Goofer" cae, y ahora está en la mano de Sarah. ¡Casi puedes ver a los muertos entrando en la cabeza de Sarah! Se introducen profundamente por su estómago, y Salem se pregunta como se sentirá el bebé. Violentamente, ella se sienta y grita de dolor. Salem sabe que la están haciendo daño. ¡Solo puede ver blanco en sus ojos!
¡Sarah parece confusa, y habla en idiomas extraños!. Entonces, ¡se inclina hacia atrás y escupe algo de sangre!. Salem observa, invisible, escondido en la oscuridad de las sombras. "Ha llegado la hora!" piensa Salem, "Debo irme". De repente entra el Abuelo "¿Sarah?. Sarah, cariño, ¿estás bien?" dice el ciego suavemente. Silenciosamente, Salem se desliza fuera de la habitación, ¡sabiendo que los muertos que hay en la cabeza de Sarah pronto la llevarán a la tumba!"
"Vuelve a dormir, querida" Le susurró el Abuelo a Sarah, "solo es otra pesadilla". "Son esos malditos tambores de vudú", piensa para sí. "No te preocupes, cariño, me quedaré aquí esta noche, y mantendré los ojos abiertos, para que puedas dormir otra vez.... duerme, Sarah....duerme, Sarah....duerme, Sarah...."
Pronto será medianoche, y las cuatro sombras se reúnen otra vez a la puerta del cementerio. La oscuridad es su amiga. Ya debería estar todo listo....para "enviar a los muertos". "Saca la imagen de San Expedito y ponla boca abajo" Habla el Doctor LeCroix "que empiece el ritual" "Dios poderoso, padre mío, ven por Sarah LaFayette. Debe desaparecer. San Expedito, perdido para siempre, tú eres un santo y yo un pecador. Te envío a encontrar.... a Sarah LaFayetteette" recitó el doctor, con potente voz, "Oh, ¡haz que me deshaga de su cabeza y de su alma! ¡Líbrame de sus pensamientos y de su memoria!". La bruma se elevó a su alrededor, proyectando luces, y arrancó un brillo malvado de los ojos del doctor. Continúa, "Para que funcione esta maldición, Barón Samedi, Samedi, Samedi, envía tu bendición, para que Sarah se vaya".
Como si hubiera caído del cielo, el Barón Samedi se arrastra dentro del cuerpo del doctor.... Habla a Salem: "Debes hacerme un sacrificio. Has de volver antes de medianoche y arrodillarte ante mi cruz". Salem está allí. Coge un puñado de tierra de la tumba de cada muerto que quiere enviar....dentro de Sarah "Ahora corre rápido, muy rápido a la CASA" La voz del Barón Samedi salió potente del cuerpo del doctor "La tierra debe ponerse donde duerma Sarah". Salem coge la tierra y vuelve corriendo a la casa. Ahora sabe lo que debe hacerse....
Es temprano el martes por la mañana, a la luz de la aurora, en un día sin sol.... Salem se ha desvanecido ¡se ha ido!. ¡En el salón, el Abuelo está aterrorizado!. ¿viviría Sarah o los muertos que hay dentro de su cabeza terminarán con su vida, siendo ella tan joven?. La voz de Sarah ha cambiado, de femenina a masculina....y eso está mal ¡es como si Sarah se hubiera ido!. ¡Se torturaba la mente para averiguar que podía hacer él para salvar a su amada nieta!
"¡Es obra del Diablo!" gritó el abuelo a la habitación vacía. El silencio fue su única respuesta. Eso y las miradas fijas sin expresión de las cabezas disecadas de animales que se alineaban en los muros del viejo salón. "Es una maldición vudú ¡debe tener algo que ver con esos malditos tambores!". Entonces, el Abuelo recordó a su amigo....Padre Malone se llamaba. No le había visto en muchos años, pero sabía donde encontrarle.
"Póngame con Nueva Orleans, con la Abadía de los Santos" dijo el Abuelo al operador, intentando que no se le notara el pánico que sentía, "Padre Malone, por favor....es urgente, tiene que.... tiene que ponerme con él". El Abuelo solo tardó uno o dos minutos en hacer que el Padre entendiera "Escucha, amigo, no desesperes" dijo el Padre Malone, intentando calmar al anciano "Estaré allí....esta tarde, pero cuídate....de la Luna Diurna".
Esa misma tarde el Padre Malone estaba allí, con la Santa Cruz y la Biblia en la mano. "He traído agua bendita para el alma" dijo el Padre confidencialmente mientras entraba en la vieja casa "Y debo bendecir esta casa. Pero David está muy enfermo ¡ve a llamar a una ambulancia antes de que los otros lo sepan!" El Padre se preparó y se encaminó a la habitación de Sarah....