Era una cálida noche de verano al norte de Baton Rouge, Louisiana. A lo largo del Mississippi las noches de Louisiana parecen ser mas oscuras que nunca. Especialmente en esta parte del río....
En esta parte del río se alza una antigua mansion colonial. Blanca como la nieve, la vieja mansión aún parece brillar. El lugar era conocido como la "Casa LOA", lo que era un nombre bien merecido, despues de que el primer propietario, Jean Le Noir, que era un sacerdote Vudú, un Houngan, y decían que luchó una gan batalla, ¡y murió de mano del hechizo de un Bocor malvado! Y dicen que ahora camina por la casa desde ese día.
Los años que pasan no son buenos para la vieja casa. Nadie se atrevía a vivir allí, y se vió atestada con la maleza y la vida que salía de los oscuros bancos del poderoso Mississipi. Los rumores crecían entre la gente del pueblo. Decían que la vieja casa estaba embrujada por un sacerdote vudú, y algunos decían haber visto oscuras formas demoniacas arrastrándose alrededor de la casa por la noche, cuando podías oir los tambores....Así es como llegó a ser conocida como la "casa LOA". Si ellos supieran....
La casa estuvo muchos años vacía, hasta 1932, año en el que se mudó allí LaFayette. Sarah tiene un niño, y David es el hombre. Esto no es Abigail, este niño vivirá y, Abuelo querido, ¿por que le han traído aquí? La blancura de la nieve, eso es todo lo que ve, ya que es ciego desde hace años. Salieron de la ciudad y no habían oído las historias acerca del viejo sitio, hasta que fue demasiado tarde.....
Es ya terde el viernes por la noche y todo está tranquilo fuera excepto por los sonidos de los insectos que vienen del río. Sarah LaFayette duerme, y su marido está despierto. De repente, él oye un sonido que viene de los bosques que hay detrás de la mansión, suave al principio, pero haciéndose cada vez mas fuerte y rítmico. El sonido era inconfundible ¡era sonido de tambores!. David tardó poco en darse cuenta de que se trataba del sonido de tambores vudú. Están gritándole a la luna, y parece como si su majestuosidad estuviese allí.
David se dirigió a la ventana que daba a la parte de atrás, hacia los bosques. La luna era llena y blanca, y él podía oír los tambores de vudú, como un eco en la noche. Lo que no ve son las cuatro sombras dirigiéndose a las tumbas que hay en el laberinto de árboles. Cuatro sombras buscando un lugar, sin dejar rastros.
Es medianoche, y ellos están ahí, en el viejo cementerio que es parte de la propiedad. Oculto por los pesados árboles, David y su esposa no lo vieron cuando decidieron comprar la casa. ¡Ahí es donde dicen que duerme Jean Le Noir!. Las sombras se mueven. Van a alimentar al muerto. Las sombras se mueven, pues hay vida después de la muerte. Solo ten paciencia y lo verás.
Las cuatro fuguras comienzan a emerger de las sombras, dirigiéndose
a un claro que hay fuera del cementerio vudú. A la cabeza del grupo
hay un hombre alto de piel oscura, con porte orgulloso y noble, el
Dr. Le Croix, sacerdote vudú. Incluso a la pálida luz de la luna
puedes ver el poder de este hombre.
Trás él hay una mujer de mediana edad que viste una túnica de brillantes colores que le cubre todo el
cuerpo. Estaba adornada con una gran variedad de joyería que era sin
duda totems y hechizos mágicos para usar en rituales vudú.
Su nombre era Madame Sarita, y tiene en ella la serpiente. Y siguiéndola tan
de cerca que parece ser parte de ella iba Lula Chevalier, que dicen
que es la chica a quien nadie puede ver. Andando furtivamente unos
cuantos pies tras ellos, mirando alrededor cada pocos segundos para
asegurarse de que nadie está observando, estaba el siempre cuidadoso
Salem. Salem era el criado de LaFayette, pertenece a la propiedad,
y los LaFayette no saben que el vudú ha sido toda la vida de su
mayordomo. El Vudú corta hondo como un cuchillo. Las sombras se mueven,
ellos están ahí para alimentar al muerto. Las sombras se mueven,
pues hay vida después de la muerte. Solo ten paciencia y lo verás....
Tras una hora mas o menos, los tambores han callado, y David vuelve a la cama. El último pensamiento que acudió a su m,ente antes de caer dormido es que nunca debió haber ido a la "Casa LOA"....
Sábado por la tarde. Un estrecho sendero recorre el río desde el cementerio. Puedes ver que conduce a un templo secreto donde ellos se reúnen una vez a la semana, para bailar y hacer fiestas. Lula está bailando al son de los tambores vudú, retorciéndose, girando una y otra vez. Está lista para recibir al LOA. Está lista para el Dios. Este es Damballah, uno de los poderosos dioses vudú.
Lula siente un vacío total mientras Damballah se prepara para entrar.
Saliendo de la cabeza de Lula, una de las dos almas parece estar muerta.
Entrando profundamente en trance, las piernas de Lula se debilitan. ¡
El LOA ha montado su caballo!.
La gente de alrededor de la chica la oyen sisear "....sssss..sssss...." Comienza a hablar con
una voz extraña, y se dan cuenta de que no es Lula quien está hablando,
y que tampoco es quien yace tumbada. "Bebe, bebe, chica. Bebe
la sangre del pollo" recita el Dr. Le Croix al ritmo de los tambores.
"Bebe, bebe, chica. Bebe y alimenta al Dios". Si crees que esto es
lo único que hacen ¡oh!, deberías pensar otra vez "Porque el vudú es
mucho mas,¡oh! de lo que ve el ojo humano en las muñecas de cera y
los alfileres atrvesando sus rodillas y sus pequeñas cabezas,
y sus vientres. Ahhh vienen a cogerte,vienen a por tí..